Cromoterapia VI

Capítulo 6. ¿Qué color eres?

El color es mucho más que una paleta para usarse en la ropa, el maquillaje, la decoración, en los gustos personales, etc.
Existe una teoría que dice que a cada matiz del espectro de color manda una vibración que se conecta al Centro Energético de nuestro cuerpo. Cuando este está en desequilibrio puede rebalancearse absorbiendo las vibraciones del color al rodearse de él.
Todos respondemos a las vibraciones del color lo mismo emocional que psicológicamente, ya que pueden los colores estimular un estado de ánimo que cambiarlo.
Sabía que existe un color que refleja su personalidad y como expresa su fuerza y debilidades, y si incluye su color en su vida diaria, su vida sentimental, emocional y hasta profesional, todo se le facilitará y su vida será más positiva y segura.
Para conocer su color tiene que reducir su fecha de nacimiento a un solo dígito. Por ejemplo, si usted nació el 29 de agosto (08) de 1970 sume: 2+9+0+8+1+9+7+0=36, luego 3+6=9. Es decir, hasta que esa suma quede reducida a un solo dígito. Luego, puede buscar su color con su número.

1-Rojo
2-Anaranjado
3-Amarillo
4-Verde
5-Azul
6-Índigo
7-Violeta
8-Rosado
9-Dorado

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Cromoterapia V

Capítulo 5. Qué significan los colores

El Blanco:

Este color es la síntesis de todos los colores. En sentido positivo significa perfección, pureza, verdad, inocencia, integridad, firmeza y obediencia. Un color muy utilizado en los hospitales y centros de salud. Produce la sensación de limpieza, claridad y pureza. No hay nada “sucio”, todo es limpio y claro. Es un color preferido a la hora de la decoración, porque da luminosidad y favorece la integración de cosas muy diversas. Hace a quien lo usa, transparente a los ojos de los demás.
Evoca protección, paz, calma y modestia. El color blanco tiene connotaciones celestiales. Por lo general, la persona que prefiere este color tiene el ansia de desarrollar esas cualidades, o gusta mucho de la frescura, la franqueza y la nobleza de sentimientos. Se trata, casi siempre, de una persona sumamente exigente, que presta atención excesiva a los detalles más pequeños.
Es el color que prefieren los individuos que poseen un temperamento neutral, que son amantes de la justicia y del equilibrio en todas las actividades en que participan, así como en las situaciones en las que se ven involucrados.

El Negro:

Se trata de un color que generalmente asociamos con la noche, lo que nos resulta desconocido y tenebroso… ¡la muerte misma, según la interpretación de algunos psiquiatras! El negro refleja emociones secretas, a veces la depresión o la imposibilidad de expresar las emociones, el encerrarse en sí mismo para aislarse de todos los estímulos que lo rodean. Sin embargo, esta negatividad es circunstancial y depende mucho del tipo de cultura del individuo, y hasta de su posición social. Los jóvenes utilizan el negro en sus ropas para sentirse más maduros, mayores, con un nivel de responsabilidad más elevado. Las mujeres lo prefieren porque lo consideran elegante. En general, el negro es un color de prestigio que confiere elegancia y casi siempre da un toque de refinamiento a quien lo usa. Es importante considerar que el empleo del negro en etapas prolongadas es peligroso; indica una marcada tendencia a la depresión y un deseo de anulación personal.
Utilizado en ocasiones bien elegidas, significa rigor, prudencia, seriedad y elegancia. El negro proyecta misterio y enigma. Hay que tomar en cuenta que el color negro hace palidecer el rostro y debe ser combinado adecuadamente.

El Violeta:

Abarca los matices conocidos como añil, índigo, violeta, lila y morado. Significa humildad, retiro, recogimiento, religiosidad, tolerancia, intuición, sabiduría, temperancia. Pero también nostalgia, melancolía, conformismo, soledad extrema. Color propio de los arrepentidos, penitentes, deprimidos, así como de personas de débil vitalidad y un poco viejas antes de tiempo. Por eso es que debe tenerse especial cuidado cuando lo utilice. Los resultados no serían nada beneficiosos si decide usarlo cuando vaya a una entrevista de trabajo o al querer solicitar un aumento de salario.

El Rojo:

Este es el más cálido de los colores. Es estimulante y dinamiza a quien lo usa. Significa fortaleza, amor, sacrificio, audacia, optimismo y victoria. Pero también sangre, fuego, agresividad, pasiones provocativas. Las personas que visten de rojo, no pueden evitar darse siempre a notar. El rojo es un color que llama mucho la atención y demanda la acción. La gente cuya vestimenta es roja, darán la sensación de ser apasionados, que viven el momento y les gusta experimentar cualquier cosa nueva. Son directos y honestos, y aunque a la gente pueda no gustarles lo que dicen o piensan, por lo menos ya saben a que pueden atenerse con ellos. Como color de la pasión y la energía vital produce la sensación de gran sensualidad, produce un gran apetito y eleva la presión sanguínea. Quienes visten de un color rojo predominante, aumentarán demasiado su proyección de imagen sensual, provocativa y prohibida, restando un poco de credibilidad a sus palabras. Tenga precaución en las circunstancias en que lo usa.
El rojo estimula el hígado, el aparato digestivo y la mayor glándula de todo el organismo. Es el elemento más caliente de todo el cuerpo, recibe sangre procedente de dos fuentes, de la que sale oxigenada de la aorta por la arteria hepática y de la venosa cargada de nutrientes por la vena hepática. El hígado cumple, entre otras muchas, la función de desintoxicar nuestro organismo y producir la bilis que facilite la digestión de las grasas.
Lo anterior significa que el color rojo nos hará sentir hambre y sed. Nos hará comer, incluso, de la necesidad que tengamos.
Es un color que evidencia a los individuos que poseen una personalidad sumamente intensa… personas que mantienen siempre el control de sí mismas, decididas, leales y firmes en sus opiniones, de coraje a prueba de todo. El rojo se asocia con la sangre, la violencia, aunque también con la sensualidad, la vitalidad, los sentimientos intensos de amor (o de ira, cólera) y con la pasión sexual, porque se le considera un color fogoso, ardiente, impetuoso y provocativo.
En épocas victorianas, cuando el calor se limitaba a una habitación, la costumbre era usar camisón de franela roja, bajo la creencia de que este ayudaría a conservar el calor del cuerpo. Por ello, solo debería llevarse en cortos periodos de competiciones deportivas o de grandes esfuerzos. Y una mujer de tez brillante cuyos cabellos contrastan intensamente con el color de la piel, puede llevar un conjunto verde esmeralda o rojo bermellón.

El Naranja:

Este color agita las emociones y los sentimientos. Este color está creado a partir de la mezcla del rojo y el amarillo, es el tono más apto para solucionar problemas que tengan que ver con la asimilación, el más benéfico para todas las personas ya sean fuertes o débiles, pues su naturaleza es esencialmente tónica, estimulante, suavizante y asimilativa. Es el color de las pasiones suaves, de las energías controladas y de la actividad prolongada. Es el productor de la alegría, de la acción inteligente y de la resistencia. También es un color energético. A pesar de que no es el color complementario del rojo, complementa sus energías.
El anaranjado es un color que abarca nuestros talentos creativos y genera alegría debido a su capacidad de cambiar la estructura bioquímica, que resulta en la dispersión de la depresión. Sus rasgos negativos son el orgullo y una inclinación hacia el exceso de ambición.
Mientras un exceso de amarillo puede fatigar el cerebro o mirar un rojo abundante puede excitarnos violentamente, el naranja sin embargo, nos estimulará siempre de forma moderada en todo momento, tonificando la célula cerebral y nutriendo la célula digestiva.

El Amarillo:

Este es el primer color que registra nuestro cerebro, es decir, al mirar varios colores el amarillo será el primero en llegar a nuestro registro cerebral. Debido a esto, es que las señales de tránsito, los semáforos y otros similares son de este color. El amarillo estimula la energía, predispone al humor jovial, procura sensación de bienestar.
El amarillo simboliza la presteza, la agilidad, el cerebro izquierdo. Llamado el color de la mente, por ser el que más estimula las actividades cerebrales. Emana directamente del sol y en su aspecto mental penetra en la célula cerebral y activa sus funciones. La célula cerebral ya está capacitada para percibir vibraciones del color amarillo para su propio consumo. Su impregnación por este color la estimula dándole vigor para su trabajo y mayor resistencia a la fatiga, aclarando y agudizando por lo tanto el intelecto.
Tener alguna pared y techo pintados de amarillo en salas de estudio y en las oficinas o en las habitaciones de los intelectuales dará gran provecho a todos los que necesitan de mayor capacidad y resistencia mental, aunque no es adecuado abusar de este tono en los dormitorios.
El amarillo es el color mas allegado a la luz del día natural y resulta muy inspirador y estimulante. Muchas veces la gente que pasa mucho tiempo encerrada siente la atracción a este color.
Este color fortalece el sistema nervioso y estimula los nervios motores en el cuerpo físico, que luego produce energía en los músculos.

El Verde:

El color verde proyecta y transmite una imagen que recuerda la naturaleza, la vida, la esperanza, las promesas de felicidad. Es calmante de los nervios y tranquilizador. Este es el color de la naturaleza en primavera. Proyectará también confianza, credibilidad y poca agresividad.
El espacio personal es muy importante para la gente que gusta del color verde. Les gusta la compañía pero tienen que huir cuando se sienten atrapados; actúan primero y se fijan en las consecuencias hasta después. Creen en el orden y en darse tiempo para ordenar sus ideas.
Prefieren trabajar a su manera que en su compañía. Si son sus propios empleados, planean el futuro y no toman riesgos. Si algo rompe su estructura de trabajo o modus operandi, no dicen nada, pero la tensión se refleja en sus hombros y su espalda.
El verde es el color del equilibrio y funciona con nuestra dualidad. Se encuentra en el centro del espectro y es el color que se enfoca directamente sobre la retina del lente del ojo, brindándole relajación, que posteriormente se transmite al resto del cuerpo. Por eso los verdes de la naturaleza pueden inducirnos un estado de relajación.

El Gris:

Color neutro que debilita las reacciones psicológicas. Para llevar durante periodos de grandes trastornos emocionales. No debe usarse en periodos demasiado largos. Denota madurez, seriedad, sabiduría, edad. Mezclando blanco y negro se superan los malos momentos, se neutralizan los males, las enfermedades, la pobreza. El gris es el color del plomo, del tiempo lluvioso, de las rocas. Como el beige y el marrón, es un color neutro que evoca un poder suave y sutil, el recuerdo de la infancia. Su significado es mucho más favorable cuando aparece limpio y claro que cuando es sucio y oscuro. Significa sensatez, experiencia, sentido común, justa medida entre mentalidad y emotividad, entre actividad y pasividad. El uso excesivo de este color puede transmitir la sensación de depresión, indiferencia, astucia o engaño.

El Azul:

Produce un sentimiento de serenidad y tranquilidad. Transmite, sin lugar a dudas, una personalidad que domina; una confianza en sí mismo y una gran seguridad. El más frío e inmaterial de los colores. Color del infinito, del cielo y del mar, significa fidelidad, justicia, verdad, caridad.
Es un color profundo y misterioso. Simboliza inspiración, paz, honor, tranquilidad, verdad, calma y serenidad. Este color evoca la tranquilidad del mar, el susurro de sus olas y la profundidad de su color. Enseñan los cromoterapeutas que cuando se rodeado por este color, se pierde la noción del espacio y del tiempo.
Es el color de lo artístico, lo místico y poético por excelencia. Representa al idealismo extraterreno en contraposición con el materialismo, simbolizado por el color rojo que halla en todo lo terrenal y en sus expresiones el material para sus actividades y ambiciones

Cromoterapia IV

Capítulo 4. Los colores en el vestir

La investigación sobre los colores está desarrollándose más y más en los laboratorios de todo el mundo. La cromoterapia es utilizada por psicólogos y personas de negocios cada vez más. La cromoterapia puede aplicarse como complemento de otras técnicas psicológicas destinadas a incidir en el bienestar del cuerpo y la mente.
El color está en cada parte de la vida. Tómate unos momentos todos los días para echar una mirada a tu alrededor y sentir los colores, disfruta de los colores. Vive tu vida por completo a través de los colores de tu ambiente.
En las oficinas, los tonos suaves distraen menos. El amarillo o el anaranjado suelen ser molestos. La utilización de los tonos de verde también brinda un ambiente más confortable durante periodos prolongados. Un tono cálido como el marfil es adecuado para suavizar lugares frescos y compensar la escasa luz natural. En cuanto a la ropa que se utiliza, el azul permite acercarse a los demás.
Se dice que “el hábito no hace al monje”… pero como le ayuda. Para numerosas comunidades religiosas, el color de los uniformes es simbólico: el blanco, por la pureza; el negro, por la austeridad; el carmín, por la dignidad y otros. La cromoterapia recomienda vestimentas teñidas con colores naturales, pero principalmente, utilizar colores que jueguen un papel impactante para el bienestar físico y moral. Deberían evitarse las contradicciones, es decir, si utiliza una falda roja no debería combinarla con una blusa café. Son personalidades de color totalmente contrarias.
Las personas introvertidas o melancólicas, deberían utilizar colores llamativos a fin de que levante su temperamento y los colores muy fríos como el gris o el café, evitarlos o usarlos poco ya que son colores tristes y más bien negativos.
Además de tomar en cuenta nuestra personalidad para elegir los colores de nuestra ropa, debe tenerse en cuenta que las combinaciones de colores hacen que el guardarropa tenga cualidades más o menos fuertes. Es decir, una persona vestida de un color predominante, tiene más impacto que una persona que usa una combinación de muchos colores distintos.

Cromoterapia III

Capítulo 3. El significado del color

El color está alrededor de nosotros. Nosotros lo vemos todo el tiempo. La mayoría de las personas no tiene idea del impacto que el color supone en nuestras vidas. Normalmente, no se es consciente del gran impacto que esta variedad de colores en nuestro ambiente ejerce en nuestras vidas.
A veces, las personas generan un sentimiento de intranquilidad en ciertas habitaciones y oficinas. A veces se siente un ambiente muy relajado en otras. Generalmente le llamamos “buen humor”. ¿Será que “el color del buen humor”, es color que nos está rodeando?
Como os mencioné en uno de los capítulos anteriores, Isaac Newton usó un prisma en 1.665 y vio el arco iris de colores que nosotros conocemos como el espectro. Demostró que la luz del sol, no es únicamente un color. El espectro es rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul, índigo y violeta, los 7 colores básicos.
Los colores primarios son rojos, azules y amarillos. Los colores secundarios son verdes, naranja y púrpura. Alrededor de los años 40’s, Max Luscher, un psicólogo que investigó sobre el efecto de los colores, utilizó ocho colores en su terapia del color. Demostró cómo el color alrededor de una persona puede afectar su nivel de tensión.
Hoy en día, es mucho más sencillo decidir los colores que usaremos para decorar, vestirnos o pintar la oficina. Si nos cansamos de un color, solamente vamos a la tienda y compramos un bote de pintura del tono que nos guste. Hace años, no era así. Los tintes y tonos disponibles eran de fuentes naturales. Los colores se obtenían de plantas, minerales o animales. Rembrandt por ejemplo, no podía ir a una tienda cercana a su estudio y adquirir los tubos de pintura de su tono elegido. Él tenía que moler y mezclar sus pinturas. El azul es difícil de conseguir, por eso en las pinturas de Rembrandt no se observan colores azul muy vívidos.
Hoy día, algunas compañías han contratado psicólogos cromoterapeutas para que les aconsejen qué tonos y colores utilizar para vender mejor.
Puedes notar que en los restaurantes de comida rápida, los colores más utilizados son el rojo, el amarillo y la combinación de ambos, el naranja. ¿Será casualidad? De ninguna manera, se sabe que estos colores aumentan el apetito. Provocan hambre y sed.
En los restaurantes que no son de comida rápida, donde esperan que sus clientes permanezcan más tiempo, se utilizará el color rojo, algo de amarillo y verde o un azul pálido. Esto provoca apetito pero da una sensación de relajamiento y tranquilidad.
Las instituciones bancarias o financieras utilizarán el azul o el verde en su imagen corporativa. Las compañías de seguros abundarán en los tonos de azul. Las señales de tránsito utilizarán mayormente el amarillo. Las casas de salud u hospitales, utilizarán el blanco y algunas veces el verde.
Una vez más, no es casualidad. Estos colores llevan un objetivo, provocar una reacción en quienes están próximos.

Cromoterapia II

Capítulo 2. El color es una herramienta

Los colores que nos rodean ejercen una influencia en nuestras sensaciones, pensamientos, sentimientos… La cromoterapia enseña a utilizar la proyección de la luz de los colores sobre el cuerpo humano, obteniendo reacciones como relajación, activación, fortalecimiento, desbloqueo y proyectar una imagen o personalidad en especial. Los colores provocan reacciones en el cerebro y la conciencia y, de esta forma, estimula los impulsos nerviosos creando reacciones, en la mayoría de las ocasiones, subconscientes. Hay afirmaciones de que el color influye en el comportamiento y el humor de las personas, y hay una relación entre las preferencias en materia de colores y el carácter de las personas.
¿Cuántos de vosotros habéis experimentado una sensación de alegría y asombro al ver un hermoso amanecer u os habéis sentido tristes en un día nublado y gris? Estos sentimientos son la reacción a los colores. El color nos afecta porque es una energía que tiene la capacidad de alterar nuestra estructura bioquímica. La energía que irradia del sol y que vemos como luz tiene diferentes frecuencias vibratorias que percibimos como los colores, por ejemplo, los observamos en un arco iris en el cielo tras de una tormenta.
La historia relata que en 1.665 Isaac Newton, un joven estudiante de física, estaba trabajando en su laboratorio. Él observó que un haz de luz que entraba en la habitación a través de una pequeña abertura atravesó un prisma sobre su escritorio. Del lado opuesto del prisma apareció el espectro de colores, lo cual le hizo deducir que la luz blanca debía contener los colores del espectro. Para comprobar su teoría, colocó un segundo prisma invertido a corta distancia del primero. Cuando los colores espectrales producidos por el primer prisma atravesaron el segundo, apareció de nuevo la luz blanca.
Las investigaciones sobre la física, la bioquímica y la psicología de los colores han revelado fenómenos muy interesantes. En la Universidad de Viena se realizaron diversos experimentos exponiendo a muchas personas, con los ojos vendados o ciegas, a la acción de luces de diferentes colores. Todos reaccionaron de igual forma. La luz blanca no provocó ninguna respuesta. En cambio, las otras sí.
Sin que ninguno pudiera verlas, la luz amarilla les hizo mover inconscientemente los brazos; la roja los atrajo, y la azul los repelió. De esto se deduce que las sensaciones cromáticas no solo entran en el organismo humano por la doble ventana de los ojos. Debe existir otro aparato receptor situado en la piel. Desde hace mucho tiempo, se sabe que los ciegos detectan las vibraciones de la luz mejor que quienes disfrutan de buena vista, lo que hace suponer que tales vibraciones actúan no solo sobre la sensibilidad, el ritmo respiratorio y la presión sanguínea, como ya es sabido, sino en muchas más facetas de las que generalmente imaginamos.
La luz de diferentes colores es una forma muy de terapia curativa. Por ejemplo, la aplicación de rayos ultravioleta para eliminar gérmenes y bacterias, así como para calmar algún dolor o inflamación en músculos. Los rayos infrarrojos, activan la circulación, alivian los dolores reumáticos y producen una notable mejoría en los casos de artritis, ciática, reumatismo y estrés.
Los colores son herramientas muy útiles en muchas formas; se puede crear determinado ambiente, combinar la ropa y, a través de la terapia, obtener ayuda para problemas físicos, mentales o emocionales. Es de gran utilidad conocer las propiedades e influencia que ejercen los colores, para así combinarlos de la forma mas adecuada.

Cromoterapia I

Capítulo 1. Introducción

La historia del uso del color tiene sus raíces en la antigua civilización de Egipto. La terapia del color, también conocida en nuestros días como cromoterapia, se utiliza a menudo en los consultorios de algunos médicos como herramientas para la mejora y el bienestar de sus pacientes. Algunos otros profesionales y practicantes alternativos de la salud, están utilizando los colores para equilibrar la energía, sea física, emocional, espiritual o mental.
Muchos estudiosos, investigadores y científicos que han profundizado en la teoría del color, reconocen que los colores provocan reacciones emocionales en las personas. Tú mismo seguramente has experimentado que algunas reacciones y actitudes varían según los colores que te rodean. El encanto por ciertos colores puede muy bien ser una respuesta o acción de nuestra mente buscando un fortalecimiento de alguna área que necesita ser reforzada.
Estarás de acuerdo conmigo que hay días en que nos sentimos mejor usando ciertos colores y otros días usando otros. Recordarás, haciendo un poco de memoria, que hay colores en nuestro ambiente y entorno, que nos afectan favorablemente mientras que otros nos provocan sentimientos negativos. Esto no es una casualidad. Los colores afectan a los seres humanos.
El propósito de este documento es brindarte una pequeña capacitación en el uso y aplicación de los colores en todos los niveles de tu vida, desde el físico hasta el emocional, pasando por el estado mental. El conocimiento que estás a punto de adquirir te ayudará a elevar tu nivel de conciencia ante la influencia que los colores tienes en tu vida; y esto, con el fin de ayudarte a tí mismo y a los demás.
Como mencioné al principio, la Cromoterapia es de un origen muy antiguo. Es una forma muy antigua de tratamiento holístico, es decir, un tratamiento integral que ve al ser humano como un ser físico, mental, emocional y energético.
En algunos escritos, muy antiguos, se describen templos de curación de una forma circular con techos cóncavos construidos de cristales entrecruzados que refractaban la luz conforme pasaba a través de estos inundando el templo de colores. Alrededor de la circunferencia del templo, los habitantes construían cuartos de curación individuales que mantenían armonía con las puertas de cristal para llenarse de energía con el color requerido. Estas habitaciones no solo se usaban para el tratamiento de enfermedades sino también para curar problemas emocionales.
También hay registros de arqueólogos que realizaron hallazgos en las construcciones de las civilizaciones egipcias donde describen los lugares de vivienda majestuosamente decorados con cantidad de colores. Los egipcios también creían que el uso de brazaletes o anillos de diversos colores, detenían la pérdida de energía e impedía que la persona adquiriera alguna energía negativa. En la india, un país naturalmente vivo en colores, se utilizaban minerales y piedras preciosas de diferentes colores para proporcionar las frecuencias de los colores necesarios a fin de estimular la curación y el equilibrio emocional. Los antiguos templos egipcios y griegos se adornaban con colores brillantes escogidos por sus efectos sobre la mente y el cuerpo.
El palacio del rey Jorge VI de Inglaterra fue decorado con colores y tonalidades destinados a aliviar las afecciones pulmonares del monarca. En el Tíbet y la India se usan los colores desde hace siglos para que los monjes efectúen con mayor intensidad su meditación.
Los antiguos griegos fueron notables por sus prácticas de curación. La ciudad de Heliópolis era famosa por sus templos curativos, que estaban diseñados para refractar la luz del sol de manera similar a los templos en la Atlántida y Egipto. El origen de muchos de los antecesores de la medicina moderna fue ahí, incluyendo a Hipócrates, un medico nacido en la isla de Cos que se cree siguió el sistema curativo griego. En algunos de sus escritos se menciona la relación de los colores con la salud. Por ejemplo: la sangre roja estaba relacionada con el corazón, la bilis amarilla con la vesícula, la bilis negra con el cerebro y la flema blanca con el hígado. Se ha sugerido que Hipócrates era alquimista y que, como tal, usaba tanto el color como la magia en sus técnicas de curación. Para producir el color, él debió haber trabajado con flores, emplastos de colores, ungüentos y minerales.
Por ejemplo, estas antiguas civilizaciones utilizaban el azul (que lo consideraban fresco y relajante) para ayudar a disminuir la tensión nerviosa y regular el equilibrio emocional, incluso lo llegaban a emplear en estados infecciosos, heridas y quemaduras. El amarillo le daba energía a los músculos, estimula la mente, aumenta el aprendizaje, y regula la introversión.
Con la llegada de la era Cristiana, las prácticas médicas de los colores se consideraron paganas y prohibidas, obligando a que se ocultaran. La mayoría del material escrito conteniendo la sabiduría ancestral de la terapia de colores se perdió debido a esto. Solamente sobrevivió lo que pudo transmitirse de boca en boca.
No fue sino hasta el siglo VII que Avicena, originario de Persia, revivió la terapia de colores. Tenía la reputación de ser un niño prodigio y escribió más de 100 libros. El más reconocido de sus libros en El Canon, donde hace referencia a sus propias ideas y hallazgos acerca del uso de los colores para diagnóstico y tratamiento, incluyendo sus observaciones sobre los efectos adversos que pueden producir. Parece que ante todo usó los colores primarios: rojo, azul y amarillo. Observó que el rojo aumentaba la presión sanguínea, mientras que el azul la bajaba. El amarillo, afirmó, reducía la inflamación y el dolor. Para sus infusiones, usaba flores y la luz del sol. Durante el Renacimiento, un excelente curandero que integró los colores a su tratamiento fue Theophrastus Phillippus Aureolus Bombastus von Hohenheim, conocido como Paracelso. Él nació cerca de Zúrich, era médico y desarrolló un gran interés en la alquimia, la astrología y las ciencias ocultas. Su perspectiva médica era holística. Su interés en la alquimia lo condujo a usar hierbas, minerales y luz de colores en su práctica médica.
Junto con Darius, otros pioneros investigaron el campo de la terapia con colores y experimentaron con varias técnicas de aplicaciones. Algunos de estos pioneros documentaron científicamente sus resultados, otros no, pero se demostró la poderosa fuerza de colores, lo cual condujo a que más gente conociera la forma en que los colores podían ayudarles.
Hoy en día sus aplicaciones empiezan a abarcar gran número de posibilidades y usos. El nuevo milenio, al cual hemos entrado, nos está abriendo otras posibilidades y alternativas para conocer más a fondo muchos de los elementos que nos rodean.
El color del cielo y muchos otros colores que nos rodean a diario, influencian nuestro humor y nuestra conducta. Algunos terapeutas creen que el color tiene un efecto en cada uno de nosotros.

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