Carta abierta de una bruja

Uno de los documentos que tengo desde hace muchos años y al que le tengo mucho cariño es esta “Carta abierta de una bruja”.

Si he de seros sincera no recuerdo de dónde ni cuando salió (como muchos de los documentos que conservo hace años, guardándolos siempre a pesar los cambios de ordenador), pero me apetecía comenzar con este en concreto porque siempre me ha parecido un texto inspirador y que comparto por completo, así que espero que os guste tanto como a mi.

Bendiciones )O(

P.S: Después de navegar buscando, como siempre, mil cosas y temas, he encontrado el blog de la autora original de la carta, así que la versión que edito ahora es ligeramente diferente, pero creo que merece el que se refleje su versión y no la que circula “anónimamente” por la red hace más de 10 años.

“CARTA ABIERTA DE UNA BRUJA”

A quién pueda interesar.

Soy una Bruja.

No sé que signifique mis palabras para quién las lea. Pero es la simple verdad. Soy una bruja y mi familia práctica la brujeria. Asi de sencillo. Por generaciones enteras mi familia se ha vinculado al paganismo como forma de vida y actitud religiosa. ¿Que significa esto? Que soy pagana. No respeto los sacramentos cristianos y no hubiese tomado ninguno de ellos a no ser por una absurda ley de mi país que me lo exigió para poder continuar mi educación. En resumen: no profeso la fe cristiana. En absoluto. Mi primer acercamiento a una iglesia fue a los siete años y no fue una experiencia agradable. Sentí temor ante la figura del Jesús crucificado y el hecho que el rito cristiano insistiera más en la culpabilidad y el pecado, que en la belleza y la creación.
Sentí dolor cuando comprendí el papel marginado que la mujer cristiana debía conformarse en la sociedad. Sentí una profunda incertidumbre ante la visión que de mi Religión propagó la Iglesia cristiana.

Pero eso no brinda el derecho a una sociedad cuya identidad es marcadamente cristiana a intentar trivializar mi estilo de vida y mis creencias. El hecho de no pertenecer a una mayoría no hace una minoria menos importante.

Constantemente siento angustia, sobretodo cuando alguien relaciona la palabra brujería con conceptos eminentemente negativos. Me siento ofendida personalmente, cuando los símbolos con los que crecí y que relaciono con mi educación y visión del mundo ( lo mejor en mi espíritu) se vinculan con muerte y sangre. Todavía no logro acostumbrarme a la idea que la mayoría de las veces deba aceptar y callar que un grupo de adolescentes e incluso adultos sin escrúpulos, confundan la herencia que me legaron mis mayores con una secta fundada por un pedófilo inglés de reconocida trayectoria. El choque cultural siempre ha sido y supongo que ha estas alturas de mi vida, será inevitable. Sin embargo, eso no consuela lo que siento, ni tampoco me hace sentir mejor.

La herida siempre se encuentra latente, por decirlo de alguna manera. Siendo una niña, una religiosa estuvo a punto de agredirme físicamente por llevar mi pentáculo sobre la ropa. Cuando tenía 17 años escribí un pequeño ensayo ( que incluyo aquí en varias formas) que de alguna manera misteriosa ( y por supuesto, sin mi autorización) fue modificado y mal utilizado para expresar otros credos y advocaciones diferente a la mia, bajo la firma de “anónimo”. Siendo más adulta, he tenido que argumentar y defender en cada momento de mi vida el nombre que me legaron mis ancestros, mi tradición. Como dije, es una herida que nunca cierra, una lucha constante para aceptar y continuar mi camino con dignidad.

Pero la dignidad no es excusa para la indiferencia. Y nunca lo será. O yo jamás lo veré asi, en todo caso. Pienso y estoy totalmente convencida de eso, que las minorías religiosas y sociales debemos manifestarnos de manera activa con mayor frecuencia, hacer respetar nuestro derecho y valoración. Porque la Iglesia y otros entes semejantes, históricamente se ha ocupado de agredir y desprestigiar de manera sistemática lo que consideramos sagrado y más valioso. En una interminable degeneración de la verdad, el poder ha manejado y desvirtuado conceptos y lo que es aun peor, ha intentado suprimir la diferencia con violencia.

Guardar silencio es un acto cómplice que no estoy dispuesta a convalidar. Como parte de una comunidad religiosa violentada por la historia y por las creencias de otras estructuras de fe, me siento en el deber de levantar una voz de protesta, de manifestar mi descontento y preocupación por el prejuicio moral que sufrimos habitualmente.

Por ese motivo, elevo mi protesta, en medio de la rutilante elipse de una antigua herejía.

No venero a Satanás, no me interesa. Satanás fue creado por los Cristianos. Satanismo es una forma de Cristianismo. No soy Cristiana. Yo no voy a la iglesia los domingos. Jesús NO es mi salvador. El simplemente fue un hombre SAGRADO que vivió hace 2,000 años. No tengo miedo de ir al infierno, no creo en él como tampoco creo en Satanás.

Creo en la reencarnación, en que voy a regresar a este o tal vez a otro mundo a vivir otra vida.
No soy mala. Decirle a la gente o que la gente me pregunte si soy bruja “buena” implica que hay brujas malas. En mi perspectiva del mundo el bien y el mal son conceptos tremendamente relativos y dependen de la moral particular. La gran Madre te dio voluntad. Siente a través de esa voluntad, practica tu magia particular a través de ella. La ley principal de un brujo es “sin lastimar a nada ni a nadie, haz tu voluntad”.

Por favor no me preguntes acerca de los sacrificios a los gatos o de profanar iglesias. Yo adoro a mis gatos. Y no voy a Iglesias o Templos al menos que una persona conocida me invite a alguna ocasión especial. Y si llego a entrar a una Iglesia no me parte un rayo. Y si un Cristiano, Judío o Budista fuera a alguna celebración pagana, nuestros Dioses tampoco los parten con un rayo.

¿No es esto algo para reflexionar? ¿No es esto algo para reflexionar detenidamente?

Traer un Pentáculo puesto no es diferente a traer una Cruz, Crucifijo o Estrella de David. Si quieres que me quite el símbolo de MI Religión porque es ofensivo para ti, necesitas hacer que toda la gente de las otras religiones se quiten el suyo. Las 5 puntas de la estrella en el pentáculo representan los 4 elementos Tierra, Aire, Fuego y Agua y la quinto punta representa el Espíritu; el circulo que rodea el pentáculo rodea o protege a el Mundo. Como puede esto ofender a alguien?? Se pregunta mi mente pagana. La imagen de un hombre torturado, muriendo es MAS ofensivo, sin embargo miles y miles de gente lo usan abiertamente, sin esconderlo. También, por favor no me preguntes si pertenezco a una secta en ese tono de voz mitad horrorizado mitad fascinado. Mi religión merece tanto respeto como yo se la brindo a la tuya.

¿Aquelarre? Eso no existe. Hablas de mi familia, cuando te refieres a quienes me acompañan en mis creencias. Mis rituales son tan antiguos como los tuyos. En cualquier caso, nuestros rituales contienen velas, comida, licor, poesía, baile… y si, si hay un cuchillo, que en realidad se llama Daga pero que solo se utiliza para cortar el aire, no la piel de nadie.

No bebo sangre. No soy ningún tipo de vampiro. Visto de negro porque rechaza la energía negativa, y porque me veo mejor de negro que con una falda de color naranja con lunares morados.

Si quieres preguntarme algo acerca de mi Religión, pregúntame acerca de la próxima Luna llena. Pregúntame acerca de hierbas. Es mas, pídeme que te haga una poción para el amor. Pero no me pidas que te haga un hechizo para hacerte mas atractivo, delgado, irresistible. Y no haría un hechizo para hacer que tu pareja te ame mas. Creémelo que tu no quieres nada de eso, ni el Karma que envuelve para ti ni para mi. Esa es una forma de manipulación, es quitarle el poder a alguien, es actuar en contra de su voluntad. Nada bueno. Los Brujos trabajamos con la energía Universal, con los Dioses, para mejorar nuestras probabilidades. Necesitas dinero? No me pidas que haga un hechizo para que tu jefe te de un aumento. Simplemente, pídele al Universo que aumente el flujo de abundancia hacia ti. Eso no es estar imponiendo sobre la voluntad de nadie.

Una cosa mas…. No me des un libro de la persecución de las Brujas de Salem, es como darle un libro del Holocausto a un Judío. No es chistoso ni de buen gusto.

Por favor no trates de avergonzarme de lo que soy ni a quien yo venero. Por favor no trates de “convertirme” o de “salvarme”. No me arrojes con agua bendita. No busco la salvación, no la necesito. Nosotros los Brujos nos enorgullecemos con decir que no tratamos de “convertir” a nadie. Nosotros los Brujos simplemente somos Brujos, y la gente de nuestro alrededor, se da cuenta de nuestra paz interior, de nuestra completa responsabilidad con cada uno de nuestros actos, con nuestra irrevocable convicción de vivir la experiencia de nuestra vida a plenitud. No te estoy tratando de convertir o reclutar como bruja. Eso no lo podría hacer, porque el camino es interior. Solo te estoy pidiendo que entiendas. Y si no quieres entender, por favor, solamente déjame en paz.

Que la Diosa esté en ti.

(Obtenido de DEIRGE’S WEBLOG)

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