El Jardín Mágico de las Brujas (4ª y última parte)

Jardinería de Interior

Para aquellas personas que por diferentes motivos no pueden cultivar un jardín externo, es muy bueno que consideren cultivar uno de interior.

Asegúrese de sembrar sus semillas según sus instrucciones, y en la adecuada fase lunar, dentro de recipientes o maceteros. Puede colocar maceteros largos adelante de las ventanas. Utilice todo el espacio que pueda con ellos.

Sitúe las plantas de modo que reciban luz del sol. Los maceteros de cerámica son muy buenos para este propósito, ya que luego de tres horas de regada, la tierra vuelve a tomar su consistencia natural. No sucede así con las macetas plásticas, que no resultan muy favorables.

Lleve sus plantas afuera una vez por semana, y rocíelas con agua fresca con un pulverizador muy fino. También permítales recibir la luz solar, ya que al permanecer adentro, aunque la luz entre por los vidrios de la ventana, estos actúan como barreras yu no les llega toda la energía necesaria. Esto último siempre y cuando las plantas estén ya bien crecidas. No es bueno exponer los retoños cultivados en interior a la luz solar de golpe. Hay que hacerles “probar” el sol muy paulatinamente, y nunca el sol del medio día.  El primer día, se las puede exponer de 5 a 10 minutos, y en área donde sólo reciban luz y no sol directo, y lentamente, se puede ir aumentando la cantidad de tiempo de exposición en hasta cinco minutos más por días. Sea muy cuidadoso con esto, ya que de otra manera sus plantas podrían quemarse. Tampoco es bueno rociarlas con agua mientras el sol está alto. Esto se debe realizar a la mañana muy temprano, o bien en la noche.

El césped artificial que utilizan algunos jardineros es muy bello… ¡pero no tiene magia! Aún cuando el jardín sea cultivado bajo techo, muchos de los viejos procedimientos pueden ser utilizados.

Si no tiene buena luz solar, utilice  algún otro tipo de iluminación artificial, ya que a mi me parece que de todos modos siempre será mucho mejor utilizar hierbas cultivadas por nosotros mismos, que tienen nuestra energía, a comprarlas en algún sitio, donde además nunca estaremos el todo seguros si los métodos utilizados para el cultivo son realmente orgánicos.

UN jardín mágico, es más que una colección de plantas con poderes ocultos. Es un lugar donde la energía se comunica con la energía. Donde la antigua Magia de la Tierra espera ser descubierta dentro de cada planta. Es un sitio al que los pájaros acuden a cantar y el rocío se reúne para formar burbujas de luna sobre las hojas y las  flores perfumadas.

Es el lugar donde el sabio se arrodilla sobre la Tierra para escuchar atentamente, buscando oír el latido del corazón de la Naturaleza murmurando suavemente a través de una simple hoja, un simple tallo de cualquiera de los billones de plantas alimentadas por nuestro bendito planeta. Las brujas deben respetar toda forma de vida, incluida la de las plantas.

Por suerte, las plantas son seres vivos llenos de abnegación. Han sido diseminadas por el planeta con el fin de alimentarnos, alegrarnos y ayudarnos en nuestra práctica mágica.

Bendiciones )O(

El Jardín Mágico de las Brujas (3ª parte)

Situando el Jardín al Exterior

Los jardines mágicos  por lo general no conservan los diseños comunes de jardines, muchos ellos se diseñan como laberintos. La mayoría de ellos están organizados sobre trazados que arrancan a partir de una figura circular, ya que el círculo simboliza la fertilidad, la reencarnación y la eternidad. Algunas brujas ambiciosas y con posibilidades de hacerlo, diseñan sus jardines dándoles forma de soles, lunas crecientes y estrellas.

El componente básico a la hora de diseñar nuestro jardín, es una vívida imaginación, y una buena provisión de piedras planas que servirán para marcar los contornos del diseño. Recordemos que en este tipo de jardines, se persigue un fin más allá de la complacencia estética para el ojo humano, ya que también se trata de invocar a las fuerzas que necesitamos que habiten en él.

Cuando usted se haya decidido acerca del modelo de diseño que empleará, consiga un buen libro de hierbas de cultivo. Tome nota del tamaño y características de cada una de las plantas que usted desea cultivar, así también como de sus necesidades específicas (sol, sombra, agua, luz, etc.). Calcule las distancias que debe haber entre una planta y otra de acuerdo a su tamaño y necesidades. Realice un bosquejo aproximado a escala del área donde piensa cultivar, y dibuje a lápiz las hierbas, teniendo en cuenta sus tamaños y distancias, integrándolas a su diseño ya elegido, en cada una de las posiciones deseadas.

A continuación les daré unos lineamientos generales acerca de las hierbas para que tengan en cuenta a la hora de sembrar.

La albahaca es una planta que no se desarrolla bien si está en compañía de otras, así que es conveniente cultivarla en una maceta cerca de la casa.

La salvia y la ruda crecen bien si están cercanas una de la otra, así como también el coriandro y el eneldo entre sí. La menta y el perejil no se llevan bien juntos..

Si usted puede y está en sus planes plantar árboles, coloque: Ciprés al Norte; Saúco al Este; Laurel al Sur; y Sauce al Oeste del jardín. Si está en su mente o sus posibilidades plantar un árbol de Tejo, hágalo al Sudoeste, en un ángulo de su propiedad. Un Arce plantado cerca de la casa es muy beneficioso. Pero debe tener cuidado al plantar árboles, no sea cosa que éstos den demasiada sombra al jardín, ya que algunas hierbas necesitan la luz solar directa.

Cuando el plan de trazado para el jardín se encuentre bien afirmado en su mente y dibujado sobre el papel, salga a conseguir las semillas y plantas o plantines que necesite para realizarlo.

Sin embargo, antes de que las hierbas puedan ser sembradas o plantadas, es necesario proceder a la preparación del terreno.

Preparando el Terreno

Cuide principalmente que el lugar escogido no se un sitio muy transitado, a fin de que las plantas no sean molestadas. Marque en el lugar escogido el trazado de su jardín. Lo mejor es iniciarlo en primavera, cuando ya han pasado los fríos crudos.

Ya en el lugar de creación del jardín, tomar un puñado de muérdago. (Nota de la traductora: cuidado las personas que viven es Sudamérica y otros sitios, ya que es común confundir el muérdago con el acebo, y no es lo mismo). Se muele este muérdago en un mortero, tres días después de haberse iniciado la Luna Nueva. Espolvorear el polvo resultante sobre la tierra, de un lado a otro. Luego se comienza a trabajar la tierra, munidos de pala y zapa (o zapín), removiendo la superficie hasta que aparezca la tierra húmeda. Toda el área  debe quedar labrada de esta manera.

Si observamos que la tierra es muy dura, hay que agregar un poco de estiércol como abono; si fuera arenosa, hay que agregar humus.

La mayoría de las hierbas no requieren tierras en perfectas condiciones para su desarrollo, pero si logramos mejorar el terreno obtendremos especímenes mucho más saludables.

El diseño básico del jardín, como dijimos anteriormente, parte de una base circular, realizando esta circunferencia, de acuerdo al tamaño de terreno del que dispongamos.

Consiga una soga lo suficientemente larga como para marcar con ella el perímetro de la circunferencia del jardín, atando fuertemente cada uno de los extremos para que el círculo quede perfectamente sellado. Si utiliza  varios trozos de soga, tenga la precaución que queden todos bien unidos.

Luego determine con ayuda de una brújula, los puntos cardinales exactos en su jardín. Marque los puntos con rocas para tomarlos como referencia, poniendo la más grande al Norte.

Cuando llegue el anochecer, preparar un fuego pequeño, o colocar lámparas alrededor del área para iluminarla.

Comenzando por el Norte, clavar una vela en la tierra cera de la soga pero fuera del círculo. Luego, siguiendo el sentido de las agujas del reloj, colocar otras al Este, Sud y Oeste, una en cada punto.

Si la noche fuera muy ventosa, se pueden usar cuatro linternas, o ubicar las velas dentro de recipientes de vidrio. Si utiliza éste método, vierta en el fondo del recipiente un poco de cera derretida antes de poner en él la vela, a fin de que ésta se pegue al fondo. Ubique las velas en cada punto, al lado pero fuera del círculo.

Ahora, tomamos nuestro athamé y nos paramos en el centro del círculo, mirando hacia el Norte. Alzando los brazos hacia el cielo decimos (si el viento es muy fuerte y tempestuoso, debemos gritar, mas que decir): “Yo invoco a los poderes del Norte, para que bendigan y protejan este jardín” 

Repetir esto con cada punto, cambiando el nombre  por el del  punto cardinal al que corresponda en la invocación.

Al terminar, volverse de nuevo hacia el Norte. Inclinarse sobre la tierra y comenzar a trazar con la punta del athamé el pentagrama sobre el terreno. La punta superior llegará hasta la vela del Norte, y las demás deben quedar equitativamente espaciadas, cada una tocando la soga que delimita el círculo.

Ahora, arrodillándose en la parte meridional del pentagrama, trazar los siguientes símbolos con la punta del athamé. La parte superior del símbolo es un círculo, y lo pondremos  orientado al Norte; luego, trazar dos segmentos de círculo que representen a la Luna Creciente  (    ) ; uno al Este y otro al Oeste, y entre los dos, un triángulo cuyo vértice superior apunte al Sur. Espero que esto sea claro para todos.

Ahora, sentarse y ponerse muy en calma. Concéntrese y cuente nueve latidos de su propio corazón. Ahora sí, usted puede estar seguro que su jardín se encuentra protegido mágicamente. Apague las velas, comenzando desde el punto Norte, siguiendo la dirección de las agujas del reloj. Si utilizó recipientes de vidrio a causa del viento, saque la vela de su interior y deje que el propio viento se encargue de apagarla.

Con mucho cuidado y gentileza, corte con su athamé una rama de abedul, fresno silvestre o sauce, o de cualquier otro árbol cercano al lugar si no hubiera de estas especies. Si no hay árboles cercanos, se puede utilizar como último recurso una escoba común de barrer la casa, o una hecha específicamente par lo que vamos a realizar (ésto último es mejor).

Si va a cortar la rama de un árbol, siempre utilice el athamé. Acérquese al árbol y explíquele con gran cortesía y respeto, que necesita tomar una de sus ramas, y explíquele cual es el propósito y lo que usted va a hacer allí. Déjele como pago y retribución alguna cosa enterrada bajo su copa, cerca del tronco.

Vuelva al círculo con la rama o la escoba fuertemente asida. Párese al Norte, fuera del círculo, y comience a barrer, a limpiar con la rama  los símbolos que trazó en su interior,: Camine alrededor del círculo en el sentido de las agujas del reloj, y continúe barriendo hasta que en la tierra no quede nada  de los dibujos.

Recoja la soga y las velas, y guárdelas en un lugar seguro. Apague cualquier tipo de iluminación que estuviera empleando y retírese de allí.

A la mañana siguiente, justo a la salida del sol, vaya a ver si encuentra alguna señal en la tierra. Es probable que aparezcan algunos diseños especiales o símbolos sobre la tierra, aún cuando usted haya borrado todo o que dibujó la noche anterior. Es frecuente encontrar plumas de aves.

Si el rocío ha cubierto el terreno con un manto de líquido bendiciendo la tierra, déjelo secar. Recoja algunas plumas si las hubiera y registre este hecho como una unión entre su jardín y el silencioso poder de la Naturaleza.

Sirva en una vasija un cuarto litro de sidra pura y párese n medio del jardín. Con mano firme, rocíe sidra por toda la superficie de la tierra, girando para llegar a cada punto como si estuviera parado sobre un eje. Cuando la sidra se acabe, abandone el jardín y deje que la tierra absorba el líquido.

La sidra simboliza la sangre, despierta y renueva las energías residentes en la Tierra, y la prepara para la llegada del momento de plantar.

Deje a su jardín en paz  durante tres días. Cuide muy bien que nadie lo moleste, no personas ni animales deberían caminar sobre él. Los animales a menudo se sienten fuertemente  atraídos, ya que son naturalmente curiosos, y además son muy sensibles a la placentera vibración que emana desde el lugar que fue bendecido.

AL cuarto día, levantarse antes que el sol salga. El tiempo de plantar ha comenzado.

La Plantación

Como todo en la vida de la bruja, el momento de plantar debe ser guiado por la Luna. Algunas hechiceras siguen atentamente el paso de la Luna por el zodíaco, y plantan sus hierbas sólo durante los momentos  que signifiquen mayor fertilidad.

Ubicar los paquetes de semillas y los plantines justo en el centro del jardín. Salga a conseguir (comprando o haciéndolo usted), algunas estacas  de madera de una pulgada de ancho y 9 pulgadas de largo. Con un marcador negro indeleble, va a escribir los nombres de cada hierba en estas estacas, a ambos lados de la misma.

Luego tome las semillas y comience a sembrar de acuerdo a las indicaciones que tenga el paquete, o las que usted ya conoce, siguiendo el diseño que usted ya se trazó antes de comenzar. En cada sector sembrado con determinada semilla, coloque una estaca con el nombre de la misma, para marcarla. Realice el trabajo por sectores, hasta poner en la tierra todas las semillas y plantines que tenga, y siempre de acuerdo al diseño previo. Busque de plantar siempre en la fase adecuada de la Luna. Rocíe con cuidado diariamente su jardín con agua limpia, si es de lluvia, mejor. Así como las rocía a diario con agua para que  crezcan, hable con ellas y con las semilla que aún no germinan. Active su imaginación y visualice su hermoso jardín tal cual lo desea, y vea eso cuando lo mire, en vez de ver tan solo una porción de tierra labrada y húmeda, porque como lo imagine, será.

Con cuidados, tiempo y magia, su jardín rebosará de vida. Cuide de sus plantas especialmente si vive en lugares de fríos o calores intensos.

Ralee si fuera necesario las plantas que van creciendo, si es que ellas no se ralean por sí mismas. Cuando sus hierbas se hayan desarrollado bien, tengan un tamaño más importante, y estén tupidas y vibrantes, entonces, y solo entonces, podrá comenzar a cosechar de ellas, siguiendo las instrucciones que encontrará en esta obra.

La Protección del Jardín

El ritual de protección inicial puede ser complementado de tanto en tanto, utilizando  algunos de los siguientes métodos.

Una antigua tradición, dice que se deben plantar tres tipos de flores rojas para proteger al jardín, tales como pueden ser: geranio, rosa y nasturcio. Sirven como guardianas, para mantener lejos de su tierra a los visitantes indeseados.

Para proteger su jardín de tormentas y granizadas, asegúrese de plantar verbena en algún lugar cercano, o dentro del mismo jardín. Un árbol de laurel también brinda protección para esto.

Los árboles son grandes protectores. Hay una antigua costumbre celta que se sigue utilizando hasta ahora, que es la de atar un listón rojo alrededor del tronco de un árbol, mientras se iba diciendo una oración de este tipo: “Árbol de Saúco, velarás por la seguridad… Oh Sagrado Roble! Oye mi llanto pidiendo tu protección… por eso te amarro”

Cuide de reemplazar los listones rojos regularmente, cada plenilunio. Este ritual puede efectuarse también en algunas plantas de las más robustas que tengamos en el jardín.

Los insectos destructivos son un gran y  antiguo problema, tanto para las brujas, como para  los jardineros. Hay un procedimiento muy efectivo para echarlos fuera del jardín..

Esperamos que la Luna Llena transite por los signos de Leo, Virgo, Acuario o Géminis. Espolvoreamos la tierra con pimienta de cayena alrededor de la base de cada planta afectada. Otra solución es rociar la planta con un spray con una solución de 1/a de taza de jugo de cebolla (pasada por la licuadora), 1 cucharada de jabón líquido, o bien detergente biodegradable. Esta solución bien mezclada, se rocía sobre la planta, con mucho cuidado de que no caiga en  la tierra. Si cayera en la tierra, debemos enjuagarla echando bastante agua. Después de unos días, enjuagar las hojas de la planta para eliminar el jabón seco y los insectos que pudiera tener adheridos, y luego vaporizarla con agua limpia y fresca.

Si el problema persiste, buscaremos un sistema muy natural. Hay sitios en los que se crían y venden vaquitas de San Antonio, o mariquitas, por lo general son muy baratas y son capaces de limpiar muy efectivamente el jardín de pequeños insectos. También la mantis religiosa, o mamboretá es muy efectiva.

Plantar caléndula y ruda en medio de otras plantas también es un buen método de control para las pestes. Muchos insectos no toleran el olor de estas hierbas.

Si no se tiene nada de esto a mano y no se lo puede conseguir, compre un repelente spray orgánico para plantas y aplique según las instrucciones. (Nota de la traductora: fíjense que no sea veneno, sino repelente, y estén bien seguros de que sea orgánico y no químico)

Un viejo método para enfrentarse a los animales a los que les encanta masticarse las hierbas mágicas, es hacerse de una pequeña imagen de la ofensiva criatura, aguardar la Luna estéril y enterrar el muñequito en el jardín, y usted ya no tendrá problemas.

De todos modos, antes de usar el método anterior, tal vez sería mejor tratar de comunicarse con los animales, e invitarlos a irse del jardín, tal vez, en el momento de plantar poner más cantidad de cada hierba, para sí compartir el jardín con ellos… tu sabrás lo que quieres hacer. Esto decía un anciano al momento de sembrar:

“Uno para la roca, uno para el cuervo

uno para morir, otro para crecer”

Seguramente la Bruja verde tendrá uno o dos sapos en su jardín. Ellos se alimenta de cantidades y cantidades de insectos. Pero ellos necesitan agua, así que si queremos que vivan en nuestro jardín, debemos aprovisionarlos de una fuente de agua que tenga fresca todo el tiempo, por supuesto, un lugar donde “guarecerse” en caso que sienta necesidad de ello. Esto lo podemos hacer poniéndole un una vasija de barro de manera que el sapo pueda meterse en ella y sentirse cobijado.

Finalmente, durante los meses de invierno, si usted reside en zonas de temperaturas heladas, o donde nieva, cubra la tierra del jardín con una capa de paja y hojas, dejándola allí hasta que empiece definitivamente a llegar la primavera y el peligro de las fuertes heladas haya pasado. Pero hay que cuidar de poner la paja cuando ya esté el tiempo helado, porque de  hacerlo antes, algún roedor podría adoptar nuestro jardín como vivienda permanente durante el invierno, produciendo graves daños a las plantas.

Jardinería Mágica

Las brujas han cultivado hierbas durante siglos, y así has acumulado experiencias sobre muchísimos procedimientos efectivos para sus jardines mágicos. Muchas veces, la experiencia enseña muchísimo más que una pila de libros de jardinería.

Cuando las plántulas estén bien establecidas en su crecimiento, es muy factible que algunas otras plantas “no invitadas al jardín”, se presenten sin permiso. Déjelas en paz, ya que difícilmente harán daño a sus hierbas, y además, muchas de ellas poseen  fuerza mágica. Normalmente los jardineros – no magos, las destruyen, llamándolas “hierba mala”, es porque en realidad no conocen sus poderes.

Aquí van algunas reglas específicas para la poda.

La poda se debe realizar en luna cuarto menguante. Los cercos de protección, como por ejemplo el espino que desde tiempos inmemoriales están presentes en los jardines mágicos, debe ser podado siguiendo la dirección Este – Oeste, siguiendo el curso del sol.

Recorte sus árboles girando en torno a ellos, siguiendo el sentido de las agujas del reloj.

Los cardos pueden llegar a convertirse en una pequeña molestia en nuestro jardín mágico. Si usted los corta luego del solsticio de verano (Midsummer), se hará más fuerte que antes, y por cada uno que corte, crecerán dos. Así que a menos que usted tenga interés en tener una gran cantidad de cardos en su jardín, asegúrese de podarlos antes del 21 de junio (Nota de la traductora: Tómese en cuenta que esta fecha está dada para el hemisferio Norte, así que si Ud. Vive en el hemisferio Sur, la fecha sería el 21 de diciembre)

Tal vez usted quiera compartir sus plantas con algún amigo, eso está muy bien. Pero aún en esto hay que  observar reglas. Nunca dé usted mismo una parte de su planta a nadie. Si un amigo le pide, por ejemplo un ramillete de romero ante su jardín, usted cambie de inmediato de tema y aléjese de allí con su amigo. Ellos deben “robarse” el ramillete por sí mismos. Siguiendo este procedimiento, la planta se mantendrá saludable. Particularmente no estoy del todo de acuerdo con esta parte, ya que disfruto mucho de dar y recibir plantas.

Una vez al mes, luego de que sus hierbas se encuentren bien fuertes, preferentemente en noche de Luna Llena, camine por fuera del jardín y dibuje un círculo alrededor de cada planta con el athamé. Asegúrese de que el círculo quede perfectamente cerrado. Dibújelo en el sentido de las agujas del reloj. Esto ayuda a conservar los poderes dentro de las hojas y raíces.

También acostúmbrese a ir a visitar a sus hierbas por la noche, cuando las baña la luz de la Luna y converse con ellas. No descuide esto, ya que logra crear un lazo especial entre el jardín y usted, una conexión entre su energía y la de las plantas. Si algún vecino llegara a oír casualmente sus conversaciones nocturnas, no se preocupe. Muchas personas aún sin ser brujas conversan con sus plantas, y muchos psicoanalistas predican que se trata de una excelente terapia. Trate de hablar con ellas no solo en la noche, sino también durante el día, mientras las riega, las poda o las contempla.

El Jardín Mágico de las Brujas (2ª parte)

Selección de las plantas

Es necesario elegir cuidadosamente las hierbas que queremos plantar en nuestro jardín. Hay que decidir antes de hacerlo, cual es el interés principal y que expectativas tenemos con respecto a nuestro jardín.

¿Ha pensado cultivarlo sólo para obtener las hierbas necesarias para sus actos mágicos, o la idea es entregarse a todas las áreas que la herbología mágica comprende?

¿Se encuentra limitado en espacio o dispone de lugar para cultivar hierbas, flores y hasta árboles?

Respondiendo a estas preguntas, ya estaremos en camino hacia lo que esperamos de nuestro jardín, y sabremos que posibilidades tenemos de realizarlo.

Si queremos cultivar jardines mágicos específicos para trabajar, aquí va una lista de las hierbas necesarias para cada fin. Estas son hierbas sugeridas, es decir, no es que haya que cultivar estrictamente estas que se proponen así como las presento. Sólo es una guía que cada uno puede varias de a cuerdo a su necesidad, conocimiento y preferencia.

Jardín del Amor

Rosas (las variedades simples y antiguas son mucho más propicias que las nuevas, es decir: roja, blanca, amarilla, y no las variedades modernas que se obtienen mediante injertos); violeta; verbena; milenrama; lavanda; romero; limón, albahaca, melissa; levisticum.

Jardín de la Sanación

Para tareas mágicas, no medicinales: Menta; cebolla; romero; ruda; ajo; clavel; salvia; cardos; acedera.

Jardín Multipropósito

Romero; lavanda; milenrama; vervena; ruda; rosa; artemisa;  trébol de cinco hojas (pentafillo); clavel.

Utilice este listado como guía para el diseño apropiado del jardín mágico del tipo que desea.

Algunas hechiceras prefieren una selección de plantas tradicionales, como ser la mandrágora, beleño, vinca, dedalera (foxglose),  y dulcamara, sin pensar siquiera en poner otro tipo de hierbas. Sea lo que fuere lo que usted decida hacer, esté seguro que quedará satisfecho con el resultado final.

Escriba ahora los nombres de todas las hierbas que quiere cultivar, y tenga a mano esta lista con los agregados que quiera ponerle, mientras lee las siguientes páginas, visualizando como cada una de las semillas se ubicará en su jardín.

Bendiciones )O(

El Jardín Mágico de las Brujas (1ª parte)

Toda bruja digna de su oficio, posee un jardín de hierbas. Aunque es simple en su diseño, el jardín de las brujas contiene una gran cantidad de material mágico necesario para la bruja, que con su conocimiento, puede utilizar en el momento de realizar sus hechizos y rituales, inciensos, aceites aromáticos y amuletos.

Es necesario seguir algunas simples reglas de jardinería  para cultivarlo, estar alerta a las plagas y pestes destructivas, y tener algunos conocimientos generales acerca del suelo.

Algunas de las cosas que son necesarias saber, serán desarrolladas a continuación en esta misma obra, cada una de ellas en un apartado especial.

Sea bruja o no sea bruja, cualquier persona puede cultivar sus hierbas de acuerdo a los antiguos métodos mágicos. Para aquellas personas que no cuentan con la posibilidad de cultivar un jardín exterior, también se ofrece en esta obra una guía para realizar los cultivos en el interior de la vivienda.

Bendiciones )O(

(Titulo original en inglés: “The witche’s Magical Garden”)

Autor: Sin datos, si alguien pude aportarlos, serán bienvenidos

Traducción al español: Bluwic  (bluwic@hotmail.com)

Las Piedras

Esta, la sección más importante del libro, consiste en listas ordenadas alfabéticamente de más de cien piedras y minerales. hay artículos que cubren setenta y ocho de las principales piedras, algunos de los cuales contienen exposiciones más cortas acerca de muchas otras.
Al presentar esta información, he usado el mismo formato de la Enciclopedia de Cunningham de hierbas mágicas. Es concisa, conveniente y, al mismo tiempo, completa.
Primero he puesto el nombre común; por lo menos, uno de los nombres más comunes de la piedra.
Después de éste, están otros nombres comunes con los que se conoce la piedra, aquí llamados nombres populares.
El tipo de energía de la piedra, proyectiva o receptiva, viene después.
Le siguen las atribuciones de los planetas y los elementos.
Luego, está la lista de las deidades asociadas con la piedra, seguida de los metales y las hierbas de alguna manera conectados con ella.
Los poderes básicos de la piedra, la tradición mágico-ritual y los usos mágicos completan cada artículo.
No todos los artículos contienen toda esta información.
Espero que se comprenda que parte de esta información es subjetiva. Podrá haber interminables discusiones con respecto al planeta “apropiado” al que debería asignarse el cristal de cuarzo. Algunas de las piedras usadas en magia, como la lepidolita y la kunzita, presentan desafíos cuando se les asigna a los elementos y a los planetas.
Las asociaciones que hay aquí son sólo sugerencias.
He usado este formato básico para la mayoría de las piedras, pero hay excepciones. Por ejemplo, el ágata, la primera de la ista, se puede encontrar de varios colores, cada uno con sus propias energías tradicionales. De modo que esta información estará dentro del artículo.
Que el poder de las piedras enriquezca su vida.

Texto extraído del libro:
CUNNINGHAM, Scott. Enciclopedia de cristales, gemas y metales mágicos. Edgar Rojas (trad.) 1ª Ed. St. Paul, Minnesota; Llewellyn Español, 1.999. 228 p. ISBN: 1-56718-189-9.

La limpieza de las piedras

Las piedras son sometidas a una amplia gama de energías antes de llegar a su hogar. Antes de usarlas en la magia, muchos practicantes llevan a cabo una limpieza o una purificación de ellas.
Es un proceso simple que elimina cualquier influencia pasada de la piedra, y la prepara para nuevos usos. Es aconsejable hacerlo con cada piedra. Las únicas excepciones son las que usted ha recolectado, a menos que las haya encontrado cerca de una institución militar, una autopista o un terreno contaminado.
Hay diversos métodos para la purificación de las piedras. El más simple es colocarlas a la luz del Sol durante un día, tres días o incluso una semana. Los rayos del Sol harán el trabajo quemando las energías innecesarias.
Coloque las piedras directamente bajo la luz del Sol. El reborde interior de una ventana no es tan bueno como un sitio al aire libre, pues el vidrio de la ventana impide el paso de los rayos del Sol. Retira las piedras cada día al atardecer.
Algunas piedras se “limpiarán” luego de un día bajo los rayos del Sol. Otras necesitarán periodos de tiempo más extensos. Inspecciones las piedras diariamente y sienta las energías dentro de ellas colocándolas en su mano receptiva. Si las vibraciones son regulares y sanas, la limpieza ha resultado exitosa.
Un segundo método es algo más difícil. En este caso, la herramienta es el agua corriente. Coloque las piedras en agua en movimiento y déjelas durante uno o dos días.
Si vive cerca de un río o arroyo, es ideal. Coloque las piedras en una bolsa de red o invente otro método para asegurarse de que el agua no se las lleve. Déjelas en el agua durante la noche, para que así se les quiten las impurezas.
La tercera técnica está gobernada por los poderes de la Tierra. Entierre la piedra durante una semana aproximadamente, luego verifique que se ha purificado. Si es así, lávela o límpiela y su magia puede comenzar.
Estas son purificaciones naturales llevadas a cabo con las energías de los elementos. Sin embargo, si no puede desempeñarlas, hay otro método, un ritual de purificación, que puede llevarse a cabo en su propia casa. Celebre este rito en su altar, si tiene uno, o sobre una mesa. Es mejor hacerlo al alba o durante el día.
Llene una vasija con agua pura y colóquela al Oeste sobre la mesa o el altar. Luego, encienda una vela roja y colóquela al Sur. Encienda un poco de incienso y colóquelo al Este. Finalmente, ponga un plato o florero lleno de tierra recién cavada al Norte sobre el altar. Coloque la piedra que desea purificar entre todos estos objetos. Cuando esté todo listo, detenga su mente y tome la piedra con su mano proyectiva. Vuelva su atención hacia el recipiente con tierra. Coloque la piedra en él y cúbrala con tierra nueva. Diga algo como:
¡Te purifico con Tierra!
Deje la piedra allí durante unos minutos, visualizando todo el tiempo la tierra que absorbe todas las impurezas de la piedra. Luego sáquela de allí, límpiele la tierra y sosténgala sobre el humo del incienso. Pásela nueve veces por el humo, de derecha a izquierda, diciendo palabras como estas:
¡Te purifico con Aire!
Vea el humo llevándose las energías perturbadoras. Luego, pase rápidamente la piedra por la llama de la vela varias veces, diciendo:
¡Te purifico con Fuego!
El fuego quema toda la negatividad. Ahora coloque la piedra en el agua y diga esto o diga sus propias palabras:
¡Te purifico con agua!
Visualice el agua lavándola. Deje la piedra en el agua durante un momento, luego séquela con un trapo limpio y sosténgala en su mano receptiva.
¿Ya está “limpia” la piedra? Si no lo está, repita este simple ritual cuantas veces sea necesario. Luego, guarde la piedra en un sitio especial. Está lista para ser usada en magia.

Texto extraído del libro:
CUNNINGHAM, Scott. Enciclopedia de cristales, gemas y metales mágicos. Edgar Rojas (trad.) 1ª Ed. St. Paul, Minnesota; Llewellyn Español, 1.999. 228 p. ISBN: 1-56718-189-9.

La Magia de la Forma

¿Qué poderes especiales tienen las piedras preciosas como el rubí y el zafiro estrellado? ¿Acaso una piedra con forma de corazón tiene poder para atraer el amor? ¿Cuál es el significado mágico de las rocas redondas, cuadradas y triangulares?
Las piedras naturalmente creadas viene en formas arbitrarias hasta cristales hexagonales. Cuando están expuestas en la tierra, la acción del viento y el agua altera su apariencia, produciendo muchas veces formas reconocibles.
Con frecuencia las formas de las piedras revelan sus poderes mágicos a quien está bien informado. Se cree que las piedras con forma específica creadas a través de procesos naturales son más poderosas que las que se moldean artificialmente. Esas piedras tiene un profundo significado mágico.
En el Perú, los chamanes usan estas piedras en sus rituales. Muchas tribus de indios americanos utilizaban las piedras con formas de animales como amuletos y en sus rituales. Sin embargo, en la actualidad muy pocas veces se tima en cuenta la magia de las formas de las piedras.
Este capítulo trata sobre formas en las que las piedras son encontradas, y también las que crean los humanos. También hablará sobre las piedras que brillan, resplandecen y parecen tener movimiento en su interior.
Ya que las piedras se encuentran en varias formas, aquí solo se examinarán las más importantes. Si se encuentra con una piedra con una forma peculiar, deje que le hable. ¿Qué aspecto tiene? ¿Cuáles son sus asociaciones con esa forma? Sienta sus energía y trabaje con ella para descubrir sus poderes.
Cuando se trabajo con piedras de formas naturales, el tipo de piedra no es tan importante como su forma, a menos que usted decida lo contrario. ¡En la forma yace la magia!
Las piedras redondas simbolizan los poderes receptivos del Universo, del magnetismo y de la Diosa Madre. Están vinculados con el sistema reproductor femenino y pueden usarse para representar a mujeres, por ejemplo, en rituales de curación. Estas piedras son las llaves de la espiritualidad y de la conciencia psíquica en desarrollo. Se usan en conjuros de amor y en toda clase de rituales de “atracción”. Un ejemplo: para atraer dinero, coloque pequeños trozos de olivino o jade en un cuadrado alrededor de la piedra redonda y visualice.

Las piedras largas y delgadas obviamente son símbolos fálicos, aunque ello no necesariamente incluye a los cristales de cuarzo y otras piedras cristalinas. Son proyectivas y representan la electricidad y al Gran Dios de las religiones paganas. Son piedras de energía y pueden ser llevadas o colocadas en el altar con este propósito. Para protección, cuelgue una en la puerta principal o frente a un espejo.
Las piedras redondas o largas pueden usarse en conjunción para conjuros de amor colocándolas juntas o una encima de la otra sobre el altar mientras se lleva a cabo la visualización. Si se colocan cerca, o alrededor de las dos, otras piedras que atraen el amor, brindarán al ritual poder y simbolismo adicional.
Las piedras que tienen forma de huevo se usan para estimular la creatividad y las ideas nuevas. También se colocan en el altar de las piedras para traer “fertilidad” al ritual. En el pasado, las mujeres llevaban pequeñas piedras con esta forma para estimular la concepción. Las más grandes pueden enterrarse en el jardín para lograr plantas fértiles.
Las piedras cuadradas simbolizan la Tierra, la prosperidad y la abundancia, y son usadas en conjuros de ester tipo. También estimulan la estabilidad y la sensatez. Use una de estas piedras para concentrarse en un proyecto a la vez si siente que su vida se dispersa en muchas direcciones.
Las piedras con forma de corazón, por supuesto, se utilizan en la magia para estimular o atraer el amor. Pueden llevarse para traer el amor a su vida o para aumentar el amor interior, para permitirle recibir y dar amor.
Las piedras triangulares son de carácter protector y se usan o llevan con el propósito. Coloque una piedra triangular en la ventana más cercana a la calle para proteger su hogar.
Se cree que las piedras con forma de L traen buena fortuna, quizá porque esta forma sugiere la conjunción de lo espiritual con lo físico. Puede llevarse como piezas de buena suerte o colocarse en el altar.
Las piedras que se asemejan a partes del cuerpo se usan en magia para curar o fortalecer esa parte en particular: las que tienen forma de riñón, para los riñones, y así sucesivamente. Estas piedras que se usan después del ritual, son puntos focales para la visualización.
Las piedras con forma de pirámide son raras de encontrar en la naturaleza, pero cada vez más comunes entre los comerciantes. Ellas concentran y liberan energías a través de la punta hacia el objetivo mágico. Así, si necesita dinero, puede poner un billete debajo de la pirámide y visualizar la energía del dinero que fluye del billete a través de la pirámide y sale para traerle prosperidad.
Las piedras con forma de diamante obviamente nos recuerda a esa gema preciosa, de modo que se usan para atraer riquezas.
Estos ejemplos son suficientes para ayudarlo a explorar los posibles usos mágicos de las piedras de diferentes formas que se pueden encontrar en las playas, orillas de los ríos o en los lechos secos de arroyos.

Las piedras agujereadas, aquellas con un hueco natural, son tan importantes en la magia que hablaremos de ellas en una sección separada. Las piedras que naturalmente tienen formas sorprendentes, como la estaurolita y la piedra de cruz, también se encontrarán allí.
Otras piedras son apreciadas no por sus formas, sino por su naturaleza resplandeciente o radiante. Piedras como el ojo de gato, el rubí estrellado, el zafiro estrellado, la piedra de la luna, el ojo de tigre, la piedra del sol y muchas otras exhiben este fenómeno conocido como brillo tornasolado.
Numerosas leyendas se han formado alrededor de estas piedras. Algunos pueblos creían que dentro de ellas vivían demonio o espíritus que causaban el efecto de resplandor. Desde hace mucho, se sabe que estas piedras son protectoras, puesto que apartan la negatividad. Se llevan puestas como joyas para la protección personal. Estas piedras “de movimiento” son también beneficiosas para conjuros de viaje o pueden usarse durante ellos para recibir sus efectos protectores.
Se cree que las “estrellas” que aparecen en zafiros y rubíes aumentan la eficacia mágica de estas piedras.

El Arco Iris de Poder – Otros Colores

Para aquellas piedras que contienen partículas de metales, como el lapislázuli (que contiene pirita de hierro), vea la parte para información acerca de los diversos metales dentro de ella.
Diversos matices o combinaciones de los colores básicos ya mencionados (como el verde lima o el turquesa) requieren una combinación de la información acerca de cada color.
Texto extraído del libro:
CUNNINGHAM, Scott. Enciclopedia de cristales, gemas y metales mágicos. Edgar Rojas (trad.) 1ª Ed. St. Paul, Minnesota; Llewellyn Español, 1.999. 228 p. ISBN: 1-56718-189-9.

El Arco Iris de Poder – Piedras Multicolores

Las piedras de varios colores, como la piedra de la luna (verde y roja), la turmalina (muchas combinaciones) y el ópalo (todos los colores) son, obviamente, más complejas en su conformación mágica que las piedras de un sólo tono. Para la mayoría de éstas, sólo observe los colores individualmente y determine los usos de la piedra combinando las energías de cada uno.
Los ópalos son un caso especial, como lo son todas las piedras que exhiben el arco iris o una variedad de colores.

Texto extraído del libro:
CUNNINGHAM, Scott. Enciclopedia de cristales, gemas y metales mágicos. Edgar Rojas (trad.) 1ª Ed. St. Paul, Minnesota; Llewellyn Español, 1.999. 228 p. ISBN: 1-56718-189-9.

El Arco Iris de Poder – Negro

Las piedras negras son receptivas. Representan la Tierra y la estabilidad y están gobernadas por Saturno, el planeta de la restricción. Las piedras negras son el símbolo del auto control, de la capacidad y del poder.
A veces se las considera protectoras, pero estas piedras son usadas con frecuencia para hacer que una persona “baje a la tierra”. Si usted se siente transtornado, está confundido o está involucrado en lo espiritual hasta el punto en que su vida física es afectada, entonces utilice piedras negras.

Místicamente, el negro es el color de los espacios exteriores, de la ausencia de luz. Si desea llevar a cabo un conjuro de invisibilidad mágica para asegurarse de que sus acciones no serán notadas, use una piedra negra para ello. Por ejemplo, haga una pequeña imagen de usted mismo con arcilla negra y adórnela con piedras negras. Colóquela en una caja negra o en una hecha de espejos y luego ponga la caja en un sitio oscuro. Esto lo oculta de aquellos que representan un a amenaza para su vida.
Texto extraído del libro:
CUNNINGHAM, Scott. Enciclopedia de cristales, gemas y metales mágicos. Edgar Rojas (trad.) 1ª Ed. St. Paul, Minnesota; Llewellyn Español, 1.999. 228 p. ISBN: 1-56718-189-9.

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